La importancia de saber escoger a un franquiciado

 

Es bien sabido que las empresas franquiciadoras buscan crecer a costa de aumentar cada vez más sus franquiciados. Esto es una verdad de Perogrullo ya que es lógico deducir que cuando una empresa decide iniciar su expansión a través de la franquicia su estrategia de crecimiento supondrá la captación de franquiciados. Lo importante aquí es que esta captación sea en calidad y no sólo en cantidad. Hacemos hincapié en esta cuestión porque frecuentemente nos encontramos que para empresas que debutan en el terreno de la franquicia es muy seductor apostar por los primeros franquiciados sin analizar los pros y los contras que suponen estos compromisos.

Hay que interiorizar el hecho de que el franquiciado va a ser la imagen de nuestro negocio en aquella plaza en la que se establezca, por lo tanto, debemos como empresa asegurarnos de que dicha imagen se pondrá en las mejores manos posibles. Hay que cercionarse como empresarios responsables que entregamos las llaves de nuestra compañía a personas trabajadoras, comprometidas con el negocio y, en definitiva, que reúnen todas aquellas características que la naturaleza propia de nuestra franquicia demanda.

En Centro Franquicias ayudamos a las centrales franquiciadoras en su proceso de selección de candidatos a futuros franquiciados ya que consideramos que uno de los pilares del éxito en la expansión y consolidación de una enseña es encontrar a las personas adecuadas.

Esta es la razón de que numerosos contratos de franquicia se realicen Intuitu personae.  Intuitu personae es una locución latina que significa «en función de la persona» y que es utilizada para calificar un contrato entre dos o más partes que no puede ser transferido a terceras pues depende específicamente de la o las partes involucradas. Un ejemplo muy utilizado es cuando se contrata con un pintor famoso un autorretrato. El cliente quiere que ese pintor, concretamente ese, le pinte un cuadro. No le vale que lo haga un ayudante, su mejor alumno o un conocido suyo porque el valor artístico lo da la autoría del maestro. Aquí, en el contrato de franquicia, sería exactamente igual. Después de un buen proceso de selección y una vez escogido el franquiciado que se considera más adecuado, cuando se realiza un contrato de franquicia, se realiza con una persona en concreto en atención a sus características personales particulares (las cuales no deberían ceñirse únicamente al hecho de “poner el dinero”) es decir, todas aquellas que consideramos necesarias para llevar un negocio como el nuestro a buen puerto y que tras un proceso de selección previo consideramos que nuestro futuro franquiciado cumple a la perfección.

Por tanto y para finalizar, recomendamos tener mucho cuidado en la selección de franquiciados y tomárselo con calma. Es preferible ir más lentos pero ir sobre seguro. En Centro Franquicias ponemos a su disposición todo un equipo de profesionales para ayudarles en esta tarea.

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